La expulsión de Rodrigo Sandoval al 62′ cambió el partido
El 0-0 del primer tiempo dejó un encuentro abierto, pero la acción que modificó de forma decisiva el desarrollo llegó a los 62 minutos. Tras la intervención del VAR, la tarjeta mostrada a Rodrigo Francisco Sandoval Muñoz fue elevada a expulsión y Cobresal quedó con diez jugadores durante la última media hora. La sanción alteró el escenario de un partido que hasta entonces se mantenía equilibrado en el marcador, aunque con una producción ofensiva favorable al conjunto local: Cobresal terminó con 23 remates, 11 de ellos dentro del área, y ocho disparos dirigidos a portería.
La inferioridad numérica obligó al equipo dirigido por G. Huerta a resistir con mayor concentración en su propio campo y a administrar cada salida con menos margen de error. Universidad de Concepcion, que tuvo el 53% de la posesión y completó 392 pases frente a los 345 de su rival, encontró desde ese momento más espacios para mover la pelota y buscar el último pase. El conjunto visitante no convirtió de inmediato esa ventaja territorial en ocasiones claras, pero comenzó a jugar con una referencia competitiva importante: Cobresal debía sostener el empate con un jugador menos y cualquier desajuste podía abrir el marcador.
La expulsión también elevó el valor de las intervenciones defensivas y del arquero local. Aunque Universidad de Concepcion controló más tiempo la pelota, Cobresal mantuvo capacidad para amenazar en sus transiciones y acumuló diez tiros de esquina, el doble de los cinco obtenidos por el cuadro visitante. El encuentro quedó así condicionado por una tensión constante: los locales tenían volumen de ataque, pero debían repartir esfuerzos para cubrir el espacio dejado por Sandoval; la visita disponía de superioridad numérica, aunque necesitaba transformar esa ventaja en un golpe concreto antes de que avanzara el reloj.
Luis Rojas rompe el 0-0 con asistencia de Iam Gonzalez al 88′
Cuando el partido parecía encaminado a terminar sin goles, Universidad de Concepcion encontró el desequilibrio al minuto 88. Luis Rojas recibió la asistencia de Iam Gonzalez y definió para poner el 0-1, un golpe que premió la insistencia visitante durante el tramo final y castigó la resistencia de Cobresal después de más de 25 minutos con diez futbolistas. El tanto llegó en el momento de mayor presión sobre el conjunto local, que había necesitado apoyarse en su estructura defensiva y en las atajadas de M. Olguin para mantener viva la igualdad.
La jugada tuvo un peso especial porque convirtió en ventaja una superioridad que Universidad de Concepcion había construido principalmente desde la circulación. El equipo de Cristián Muñoz registró más pases precisos, una posesión ligeramente superior y limitó a Cobresal a tres remates a puerta en el balance estadístico de la visita. Además, el conjunto visitante contó con una actuación sobresaliente de J. Broun, calificado con 8.68, cuya presencia bajo los tres palos fue determinante para sostener el cero durante buena parte de la noche.
El 0-1 parecía cerrar una historia de resistencia local. Cobresal había generado más remates totales y un xG de 1.67, pero no había conseguido superar al arquero argentino de Universidad de Concepcion. La anotación de Rojas, acompañada por el pase de Gonzalez, parecía inclinar definitivamente un encuentro en el que los visitantes habían sabido esperar su oportunidad. Sin embargo, el gol no fue el último giro de la noche: Cobresal todavía dispuso de unos minutos para reaccionar, y esa reacción llegó en el tiempo añadido con una respuesta inmediata y contundente.
Guillermo Pacheco rescata el 1-1 en el 90+5′
El empate definitivo apareció en el 90+5′, apenas unos minutos después del gol visitante. Guillermo Pacheco marcó el 1-1 para Cobresal y evitó que el esfuerzo de los locales terminara en derrota. El defensor, titular durante los 90 minutos, se convirtió en el héroe del cierre al encontrar el tanto que devolvió la igualdad al marcador cuando Universidad de Concepcion ya protegía una ventaja mínima y parecía tener controlado el desenlace.
La respuesta de Cobresal fue especialmente significativa por el contexto: el equipo jugaba con diez desde la expulsión de Sandoval y había recibido el 0-1 en el minuto 88. Aun así, mantuvo la iniciativa necesaria para buscar una última oportunidad y consiguió transformar esa presión final en el gol de Pacheco. El 1-1 también reflejó una parte del desarrollo estadístico del encuentro, en el que Cobresal generó más volumen de remate, con 23 intentos contra 16, y obligó a J. Broun a realizar siete atajadas, mientras el arquero local registró dos.
Pacheco terminó como el jugador más destacado de Cobresal según la valoración disponible, con una puntuación de 8.36 y un disparo a portería además del gol que selló el resultado. Del lado visitante, Broun encabezó la actuación individual con 8.68, mientras Luis Rojas quedó reconocido por su aparición decisiva en el 0-1. La igualdad dejó una conclusión marcada por dos goles en los minutos finales: Universidad de Concepcion golpeó primero con Rojas al 88′, pero Cobresal encontró la última palabra con Pacheco en el 90+5′. En el Estadio, el 1-1 terminó siendo el resultado de una noche definida por la expulsión, la resistencia local y un cierre de máxima tensión.