Mirassol convierte su reacción en una victoria determinante
Mirassol derrotó 2-1 a Coritiba en la jornada 26 del Campeonato Brasileiro Série A y consiguió tres puntos de enorme valor en su lucha por fortalecer su posición en la tabla. El encuentro terminó igualado 0-0 en el descanso, pero la segunda mitad cambió por completo el panorama. Pedro Rocha adelantó al conjunto local y, poco después, Gustavo Henric da Silva estableció el empate para la visita. Bruno Santos de Oliveira completó la remontada y confirmó el triunfo de Mirassol.
El resultado reflejó un duelo equilibrado en varios apartados, aunque Mirassol mostró una ligera superioridad general. El equipo visitante tuvo el 52% de la posesión, completó 472 pases frente a 414 de Coritiba y registró 20 remates, por los 17 del conjunto local. También superó a su rival en tiros dentro del área, pases precisos y tiros a puerta. Igor Formiga fue el jugador más destacado del partido con una valoración de 8.9 y dos asistencias, mientras que Alex Muralha respondió con cinco atajadas para sostener la ventaja de su equipo.
Coritiba pierde terreno y Mirassol gana impulso competitivo
Para Coritiba, la derrota representa un revés importante en una campaña que todavía lo mantiene en zona de clasificación para la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Fernando Seabra conserva el séptimo lugar con 37 puntos, pero deja escapar una oportunidad de consolidar su posición ante un rival situado en la parte baja de la clasificación. La caída también modifica el impulso de su forma reciente, que queda marcada por cuatro victorias y dos derrotas en sus últimos seis compromisos registrados.
Mirassol, bajo la conducción de Rafael Guanaes, suma una victoria que puede tener un efecto directo en su pelea por alejarse de los puestos comprometidos. El conjunto aparece en el decimosexto lugar con 25 puntos y una diferencia de goles de -10, por lo que el triunfo adquiere un valor adicional tanto por la remontada como por la confianza que puede generar en el tramo decisivo de la temporada. El partido terminó sin expulsiones, aunque registró seis tarjetas amarillas y una revisión del VAR en el tiempo añadido que anuló un penalti señalado a favor de Coritiba. Con el 2-1, Mirassol confirma su capacidad para competir fuera de casa y deja a Coritiba obligado a reaccionar en sus próximos encuentros.