Inter Miami resolvió con autoridad su duelo ante DC United en la Major League Soccer y se impuso 4-0 en la jornada Regular Season – 28. El equipo local construyó la victoria desde los primeros minutos, llegó al descanso con una ventaja de 2-0 y terminó de sentenciar el encuentro con dos goles de Lionel Messi en la segunda mitad. Luis Suárez abrió la cuenta y volvió a marcar antes del entretiempo, mientras que Germán Berterame participó directamente en ambos tantos del delantero uruguayo. Messi completó una actuación decisiva con un doblete y recibió la asistencia de Suárez en el tercer gol, antes de asociarse con Rodrigo De Paul para cerrar la goleada. Inter Miami controló el balón durante el partido, acumuló un 62% de posesión y terminó con nueve remates al arco, frente a solo dos de DC United.
Luis Suárez rompe el 0-0 al 3′ y cambia el pulso del partido
Inter Miami no necesitó un largo periodo de adaptación para encontrar el camino al gol. A los 3 minutos, Luis Suárez apareció para convertir el 1-0 con asistencia de Germán Berterame y puso a DC United bajo una presión inmediata. El tanto modificó el escenario del encuentro desde el comienzo: el conjunto visitante tuvo que abandonar cualquier plan de esperar un partido cerrado y se vio obligado a adelantar sus líneas para buscar una reacción. Esa necesidad abrió espacios que Inter Miami supo aprovechar con la movilidad de su tridente ofensivo, formado por Lionel Messi, Suárez y Berterame. El equipo dirigido por Kily González mantuvo la iniciativa y consiguió conectar sus ataques con precisión, como refleja la diferencia en pases acertados, 568 contra 319. DC United logró producir 15 remates en total, pero solo dos encontraron la portería defendida por D. St. Clair. Inter Miami, en cambio, fue más certero en las zonas decisivas y transformó su dominio territorial en ocasiones claras. El primer gol también permitió que Messi recibiera con mayor libertad y que Rodrigo De Paul encontrara espacios para participar en la circulación. Con el marcador a favor, el conjunto local no cedió el control ni se limitó a proteger la ventaja. El 1-0 de Suárez fue el primer golpe de una noche en la que la contundencia ofensiva de Inter Miami terminó superando cualquier intento de respuesta de DC United.
Suárez repite al 39′ y deja a DC United contra las cuerdas
El segundo momento decisivo llegó en el minuto 39, cuando Luis Suárez volvió a marcar y amplió la ventaja a 2-0, otra vez con Germán Berterame como asistente. El doblete del uruguayo antes del descanso confirmó la superioridad de Inter Miami en los metros finales y dejó a DC United con una tarea especialmente complicada para la segunda parte. La diferencia no se explicó únicamente por la cantidad de ataques, sino por la capacidad local para convertir sus mejores aproximaciones en goles. Suárez terminó su participación con dos tantos, una asistencia y cuatro remates a portería, cifras que resumen su influencia directa en la definición del partido. Berterame también fue determinante, ya que intervino en las dos acciones que permitieron al delantero encontrar el arco. DC United consiguió llevar el balón hacia el área rival en varias ocasiones y registró nueve remates dentro del área, pero careció de la precisión necesaria para traducir esas llegadas en peligro real. Inter Miami, por el contrario, llegó al descanso con un margen que le permitió manejar el ritmo sin exponerse de manera innecesaria. El 2-0 representó mucho más que una ventaja parcial: cortó cualquier impulso visitante y consolidó la sensación de que cada avance del conjunto local podía terminar en una nueva ocasión. Al finalizar la primera mitad, Inter Miami había convertido dos de sus acciones más importantes y había obligado a DC United a jugar la segunda parte al límite.
Messi marca al 47′ y al 60′ para completar el 4-0
La reacción esperada de DC United después del descanso no llegó a materializarse. Apenas comenzada la segunda mitad, Lionel Messi marcó el 3-0 al minuto 47 tras recibir la asistencia de Luis Suárez, una conexión que terminó de romper el partido. El gol apareció en un momento crítico, porque redujo al mínimo cualquier posibilidad de que el conjunto visitante pudiera regresar al encuentro y permitió a Inter Miami jugar con todavía más espacios. Messi no se conformó con participar en la construcción: a los 60 minutos volvió a encontrar la red, esta vez con asistencia de Rodrigo De Paul, para establecer el 4-0 definitivo. El argentino completó los 90 minutos, registró cuatro remates a portería y fue la figura que transformó el dominio colectivo en una goleada contundente. Después del cuarto tanto, Inter Miami administró la ventaja mediante cambios, mientras DC United también movió su banquillo en busca de una respuesta que nunca llegó. El marcador final coincidió con la superioridad mostrada en las ocasiones claras: el equipo local terminó con un valor de goles esperados de 2.57 frente a 0.60 de su rival y permitió solo dos tiros a portería. Messi y Suárez concentraron la producción ofensiva, pero el resultado también reflejó la eficacia de un equipo que mantuvo la posesión, circuló con precisión y castigó cada quiebre importante del partido. El 4-0 quedó sellado desde el minuto 60, cuando el doblete de Messi convirtió la ventaja en una goleada irreversible.