Los Minnesota Timberwolves derrotaron 115-109 a los New Orleans Pelicans en un duelo de la NBA que cambió de dirección varias veces y se definió durante los minutos finales. El conjunto visitante comenzó con autoridad y llegó a construir una ventaja de 11 puntos en el primer cuarto, pero New Orleans respondió antes del cierre del periodo para terminar arriba 30-27.
El segundo cuarto cambió el ritmo del encuentro. Minnesota encontró una respuesta ofensiva sostenida, recortó la diferencia y pasó a controlar el marcador durante buena parte del periodo. Los Timberwolves se impusieron 30-21 en ese tramo y llegaron al descanso con ventaja de 57-51, después de transformar un inicio desfavorable en una conducción más firme del partido.
Tras el descanso, los Pelicans recuperaron el impulso. New Orleans elevó la intensidad de sus ataques y volvió a tomar el control del marcador, con una ventaja de siete puntos durante el tercer cuarto. La reacción local se reflejó en un parcial de 28-20, que dejó el encuentro empatado a 77 antes de entrar en los últimos 12 minutos.
El cuarto periodo mantuvo la tensión desde el inicio. Ambos equipos intercambiaron respuestas y el marcador permaneció abierto, sin que ninguno lograra establecer una diferencia definitiva. Minnesota consiguió llegar a los instantes decisivos con una ligera ventaja, mientras New Orleans mantuvo la presión y buscó una última reacción en casa.
Con 1:32 por jugar, Jaden McDaniels recibió una falta y convirtió sus dos tiros libres para colocar a Minnesota 109-101. Jeremiah Fears respondió inmediatamente desde la línea y redujo la diferencia a seis puntos con dos lanzamientos acertados a 1:28 del final. La secuencia mantuvo a los Pelicans con opciones, pero los Timberwolves conservaron el control de la posesión y del marcador.
A 1:06 del final, McDaniels conectó un triple asistido por Ayo Dosunmu y amplió la ventaja visitante a 112-103. New Orleans volvió a acercarse, aunque Minnesota administró los últimos ataques hasta completar el triunfo por 115-109. El cierre confirmó la capacidad de los Timberwolves para sostener la ventaja en el momento de mayor presión y dejó a los Pelicans sin tiempo para completar otra remontada.