Phoenix Suns superó 102-99 a Houston Rockets en un partido de la NBA que tuvo cambios constantes de ritmo y terminó definido por apenas tres puntos. El conjunto local tomó el control desde el inicio con un primer cuarto de alto impacto, en el que construyó una ventaja de 35-23.
La reacción de Houston llegó inmediatamente después. Los Rockets ajustaron el desarrollo del encuentro y firmaron un segundo periodo favorable por 24-12, suficiente para borrar por completo la diferencia inicial y llevar el partido al descanso en equilibrio, con ambos equipos separados por un solo punto.
Tras el intermedio, Phoenix recuperó parte de la iniciativa. Los Suns lograron imponerse 29-28 en el tercer cuarto, un margen reducido pero importante para entrar en los últimos minutos con una ventaja mínima y dejar el desenlace completamente abierto.
El cuarto periodo mantuvo la tensión del duelo. Houston buscó darle la vuelta al marcador, pero Phoenix respondió a cada intento de acercamiento y volvió a ganar el parcial, esta vez por 26-24. La diferencia nunca llegó a convertirse en una garantía para los locales.
En el tramo decisivo, los Suns conservaron la ventaja corta que habían construido durante el segundo tiempo y evitaron que los Rockets transformaran su reacción en una remontada completa. La presión aumentó con cada posesión, mientras el marcador se mantuvo al alcance de ambos equipos hasta el cierre.
Con el último parcial concluido, Phoenix Suns aseguró la victoria por 102-99 sobre Houston Rockets. El resultado confirmó un partido definido por la respuesta de cada equipo a los golpes del rival: Phoenix dominó el arranque, Houston equilibró el encuentro y los locales terminaron imponiéndose en los dos cuartos finales.