Yan Diomande rompe el 0-0 al 62’ y cambia el partido
El empate sin goles de la primera mitad dejó a Real Madrid y Villarreal frente a un segundo tiempo de máxima exigencia, con un margen mínimo entre ambos en la producción ofensiva. La visita tuvo más control de la pelota, con 54% de posesión y 477 pases intentados frente a los 406 del conjunto local, pero esa superioridad territorial no se transformó en una ventaja clara en el marcador. Los dos equipos terminaron con cuatro remates a puerta, mientras que el cuadro madrileño encontró mejores condiciones para atacar dentro del área: registró nueve disparos desde esa zona, frente a siete del Villarreal.
La diferencia apareció al minuto 62. Yan Diomande recibió la asistencia de Federico Valverde y convirtió el único gol del encuentro, una acción que quebró el equilibrio que había dominado la tarde. El mediocampista fue el futbolista más determinante de Real Madrid, con una calificación de 8.2, un remate a puerta y la anotación que decidió los tres puntos. Valverde también tuvo una participación decisiva al entregar el pase del 1-0 y completó los 90 minutos con una valoración de 7.7.
El gol también confirmó una de las pocas ventajas estructurales que Real Madrid pudo sostener en un partido muy parejo: produjo un registro de goles esperados de 0.99, por encima del 0.64 del Villarreal, y consiguió que una de sus oportunidades de mayor valor terminara en la red. El conjunto visitante disparó 15 veces, cuatro más que el local, pero tuvo dificultades para convertir ese volumen en ocasiones realmente decisivas. Thibaut Courtois respondió cuando fue exigido y terminó con cuatro atajadas, una cifra clave para que la ventaja de Diomande no desapareciera.
El VAR confirma el gol de Diomande al 63’ y sostiene la ventaja
La respuesta del partido llegó apenas un minuto después del remate de Yan Diomande. Al 63’, el VAR confirmó oficialmente el gol de Real Madrid, validando el 1-0 y dando continuidad a la ventaja local. La revisión tuvo un peso especial porque el encuentro se había desarrollado con una diferencia muy estrecha: Villarreal había completado 423 pases precisos contra 338 de su rival y consiguió 15 remates totales, aunque solo siete fueron dentro del área y cuatro terminaron entre los tres postes.
Con la anotación ratificada, Real Madrid pudo proteger un marcador que exigía concentración constante. Villarreal no renunció a buscar el empate y mantuvo la iniciativa con la pelota, pero encontró una defensa local capaz de resistir sus aproximaciones. Antonio Rüdiger completó los 90 minutos, Ibrahima Konaté también sostuvo toda la línea defensiva y Courtois volvió a aparecer como una figura central para conservar la portería en cero. La estadística de tiros refleja la presión visitante, pero también la eficacia del bloque madrileño: cuatro disparos a puerta del Villarreal fueron neutralizados por el arquero.
El 1-0 confirmado transformó cada posesión en una disputa de alto valor. Real Madrid no necesitó aumentar de forma considerable su número de ataques; necesitó administrar la ventaja y evitar que la circulación del Villarreal se convirtiera en una ocasión limpia. Federico Valverde, Jude Bellingham y Aurélien Tchouaméni recibieron tarjetas amarillas durante el encuentro, una señal de la intensidad con la que el equipo local defendió cada transición. Del otro lado, Renato Veiga y Pau Navarro fueron amonestados, mientras que Villarreal intentó acelerar el juego a través de sus cambios ofensivos.
El gol anulado y la roja a Vinícius al 72’ dejan a Real Madrid con diez
Diez minutos después de la confirmación del 1-0, el partido volvió a cambiar de forma drástica. Al 72’, el VAR anuló un gol de Vinícius y, en la misma secuencia, el jugador de Real Madrid recibió tarjeta roja. La acción dejó al conjunto local con diez futbolistas cuando todavía quedaba un tramo importante por disputar y convirtió la defensa de la ventaja en la prioridad absoluta. El marcador se mantuvo 1-0, pero el contexto pasó a ser completamente distinto: Villarreal tenía superioridad numérica y además ya había demostrado capacidad para conservar la pelota durante largos periodos.
La expulsión obligó a Real Madrid a resistir con una estructura más compacta. El equipo de José Mourinho respondió con la entrada de Arda Güler por Eduardo Camavinga al 77’, mientras que el rival había refrescado su ataque con Ilias Akhomach, Sergi Cardona Bermúdez y Alberto Moleiro. Villarreal también había incorporado a Santi Comesaña y Juan Foyth al 56’, buscando más presencia en la circulación y en los últimos metros. Sin embargo, sus 15 tiros totales no produjeron el empate: solo cuatro fueron a portería y ninguno terminó superando a Courtois.
La recta final estuvo marcada por la disciplina y la resistencia. Rüdiger, Tchouaméni y Kylian Mbappé recibieron tarjetas amarillas en los minutos finales, mientras que Villarreal siguió intentando aprovechar su mayor posesión. Aun con 54% de control de balón y ocho remates desde fuera del área, el equipo visitante no encontró una definición capaz de romper el muro madrileño. Real Madrid cerró el triunfo 1-0 en la octava jornada de LaLiga, con el gol de Diomande como única diferencia y la atajada de Courtois como respaldo decisivo después de jugar el último tramo en inferioridad numérica.