Un triunfo contundente que cambia el panorama de la Zona B
River Plate venció 3-1 a Independiente Rivadavia por la octava fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional de Fútbol y consiguió una victoria de gran valor competitivo en la pelea por los puestos de clasificación. El equipo dirigido por Leonardo Ponzio llegó a los 29 puntos y se consolidó en el segundo lugar de la tabla, mientras que Independiente Rivadavia continúa como líder con 34 unidades. El resultado no modifica el primer puesto, pero reduce la distancia entre ambos equipos y refuerza la candidatura de River Plate para avanzar con autoridad a la fase eliminatoria.
El conjunto local construyó su triunfo con los goles de Gonzalo Montiel y Tomás Ezequiel Galván, autor de dos tantos, mientras que Alex Arce descontó para la visita con asistencia de José Ignacio Florentín. La victoria también le permite a River Plate mejorar su diferencia de gol hasta +10 y dejar atrás una racha reciente marcada por resultados irregulares, reflejada en una secuencia de forma WDWLL antes de este encuentro. Independiente Rivadavia, que mantiene 10 victorias, cuatro empates y apenas dos derrotas en 16 partidos, conserva una ventaja importante, aunque ahora afronta una presión mayor en la recta decisiva de la fase regular.
River impuso el control estadístico y confirmó su ambición
Más allá del marcador, River Plate mostró una superioridad clara en los principales indicadores colectivos. El equipo tuvo el 58% de la posesión, completó 511 pases frente a los 364 de su rival y logró 406 entregas precisas, contra 263 de Independiente Rivadavia. También generó 15 remates totales, con 10 disparos al arco, mientras que el conjunto mendocino registró 10 tiros y cinco envíos entre los tres palos. Estas cifras reflejan un partido en el que River consiguió administrar más tiempo la pelota, avanzar con mayor continuidad y someter a una defensa visitante que debió resistir buena parte del encuentro.
El rendimiento de Tomás Ezequiel Galván fue el principal dato individual del partido, con dos goles, tres remates al arco y una calificación de 9.63. Sin embargo, el impacto del triunfo alcanza a toda la estructura del equipo: Ángel Correa y Thiago Almada aportaron presencia ofensiva, Gonzalo Montiel sumó un gol y la defensa sostuvo la ventaja pese al intento de reacción visitante. Independiente Rivadavia terminó con más infracciones y cuatro tarjetas amarillas, frente a dos de River Plate, aunque ninguno de los dos equipos sufrió expulsiones. Con ambos clubes dentro de la zona de clasificación, el 3-1 deja a River mejor posicionado para perseguir el liderato y obliga al puntero a responder en sus próximos compromisos.