El 2-0 mantiene a Rosario Central cuarto en la Liga Profesional Argentina
Rosario Central cerró su presentación en el Clausura – 16 con una victoria por 2-0 sobre Estudiantes de Río Cuarto y confirmó su lugar en la zona de fase eliminatoria de la Liga Profesional Argentina. El resultado llevó al conjunto rosarino a 28 puntos después de 16 partidos, con un registro de ocho triunfos, cuatro empates y cuatro derrotas, además de una diferencia de gol de +4. La victoria también prolongó una secuencia positiva, ya que su forma reciente quedó en WWDWW. El marcador reflejó una superioridad sostenida de Rosario Central: tuvo el 63% de la posesión, completó 411 pases frente a 252 de su rival y registró 15 remates contra apenas uno del equipo cordobés. La producción ofensiva también fue clara en las ocasiones de mayor peligro, con seis disparos al arco, nueve remates dentro del área y un valor de goles esperados de 1.13 frente al 0.09 de Estudiantes. Aunque Gastón Ávila fue expulsado tras una revisión del VAR y Rosario Central terminó con un jugador menos, el equipo logró conservar la ventaja y ampliar la diferencia. El 2-0, por lo tanto, no solo quedó como una victoria más: sostuvo la posición competitiva del club en la parte alta y reforzó su tendencia reciente antes de las próximas jornadas.
El triunfo de Rosario Central agrava la crisis de Estudiantes de Río Cuarto
Para Estudiantes de Río Cuarto, la derrota por 2-0 profundizó una campaña complicada en el Clausura – 16. El equipo quedó en el puesto 15 con cinco puntos, una diferencia de gol de -19 y un balance de una victoria, dos empates y 13 derrotas en 16 encuentros. Su forma WLLLL resume el momento del conjunto dirigido por R. Forestello, que volvió a mostrar dificultades para generar peligro y terminó el partido con un solo remate total, uno dentro del área y uno a puerta. La distancia estadística frente a Rosario Central fue amplia también en la circulación del balón, en los tiros de esquina y en la capacidad para instalarse cerca del arco rival: Estudiantes tuvo 37% de posesión, consiguió dos córners y completó 170 pases precisos, frente a los 352 del local. Las cuatro tarjetas amarillas recibidas reflejaron además un partido exigente para el visitante, que no logró transformar sus intervenciones defensivas en una respuesta ofensiva consistente. El resultado mantiene al equipo cordobés lejos de la zona alta y aumenta la necesidad de sumar con urgencia en sus siguientes compromisos. Rosario Central, en cambio, sale fortalecido por haber resuelto el encuentro incluso después de quedar en inferioridad numérica y conserva una posición privilegiada en la clasificación.