Boca Juniors derrotó 1-0 a Sao Paulo en los cuartos de final de la CONMEBOL Sudamericana, en un partido cerrado que llegó sin goles al descanso y se resolvió con una aparición decisiva de Miguel Merentiel a los 52 minutos. El conjunto argentino sostuvo la ventaja hasta el final ante un rival que tuvo respuestas ofensivas, pero no logró transformar sus ocasiones en el empate. La diferencia fue mínima en el marcador y también en la posesión: Boca terminó con el 51%, mientras Sao Paulo registró el 49%. El árbitro P. Maza dirigió un encuentro de alta exigencia, con una acción revisada por el VAR y tarjetas amarillas para ambos equipos.
Miguel Merentiel rompe el 0-0 al 52′ y fija la ventaja de Boca
El momento que cambió el partido llegó siete minutos después del descanso. Cuando el encuentro todavía se movía dentro de un margen estrecho, Miguel Merentiel marcó el 1-0 para Boca Juniors y convirtió la primera gran ruptura del equilibrio. El delantero fue el jugador más determinante del compromiso según las calificaciones disponibles: terminó con una valoración de 7.59, registró el único gol de la noche y consiguió dos remates a puerta. Su definición permitió que el equipo local pasara de una disputa sin dueño claro a una situación en la que cada posesión de Sao Paulo debía enfrentarse a la presión del resultado.
El gol también modificó el valor de las oportunidades que ambos equipos habían acumulado. Boca finalizó con 11 remates, seis de ellos dentro del área, mientras Sao Paulo terminó con ocho disparos y produjo tres remates a puerta contra dos del conjunto argentino. La respuesta visitante existió, especialmente cerca del arco defendido por Á. Montero, quien realizó tres atajadas, pero Boca encontró la diferencia en el momento más importante. El arquero de Sao Paulo, Rafael, también intervino en dos ocasiones, aunque no pudo evitar que Merentiel dejara su nombre en el marcador. Con el 1-0, el equipo dirigido por R. Arruabarrena tuvo que proteger una ventaja corta durante más de media hora, mientras L. Paredes asumía un papel relevante en la circulación y F. Herrera se destacaba como el defensor mejor valorado de Boca, con 7.31.
La eficacia fue el factor decisivo en un choque con cifras muy parejas en la distribución de la pelota. Boca completó 473 pases, con 385 precisos, y Sao Paulo registró 471 envíos, de los cuales 369 llegaron a destino. Esa paridad explica por qué el partido no se transformó en un dominio prolongado de uno de los dos equipos. La diferencia no estuvo en controlar completamente el juego, sino en aprovechar una acción ofensiva y sostener después el resultado. Merentiel hizo precisamente eso: convirtió el único gol y dejó a Boca Juniors por delante en una eliminatoria que, tras el 0-0 del primer tiempo, quedó definida por un solo instante de contundencia.
El VAR anula la expulsión de Domingos Duarte al 76′ y mantiene once contra once
La segunda escena decisiva ocurrió a los 76 minutos, cuando una acción que podía alterar por completo el cierre del encuentro terminó con la anulación de una tarjeta roja para Domingos Duarte. El registro oficial del partido señala que el VAR canceló la expulsión del defensor de Sao Paulo, por lo que el conjunto brasileño conservó la posibilidad de buscar el empate con todos sus jugadores disponibles. En un partido en el que la diferencia era de apenas un gol, la intervención tecnológica evitó que Boca enfrentara los minutos finales con una superioridad numérica potencialmente determinante.
La secuencia llegó después de que Sao Paulo ya hubiera intentado ajustar su estructura con cambios. Luciano ingresó al 63′ por Gustavo Santana; más adelante, Marcos Antônio reemplazó a Danielzinho al 81′, y Jonathan Calleri entró al 82′ por Aldemir Ferreira. Esas modificaciones mantuvieron activo el intento visitante de encontrar una vía hacia el 1-1. Calleri, además, recibió una tarjeta amarilla al 70′, mientras Dorival Silvestre Júnior fue amonestado cinco minutos después. Con el episodio del VAR resuelto sin expulsión, Sao Paulo conservó sus opciones y pudo seguir compitiendo en igualdad numérica hasta el tramo final.
Boca también movió sus piezas durante ese periodo. El registro de eventos marca una sustitución al 79′, con Miguel Merentiel ingresando por Sebastián Villa, y al 85′ Alan Velasco reemplazando a Enner Valencia. En el lado visitante, Artur Victor Guimarães y Pablo Maia entraron en el tiempo añadido, a los 90+1 minutos, por Andre Silva y Newton, respectivamente. Ninguna de esas modificaciones consiguió alterar el marcador. La defensa de Boca resistió el último impulso, con L. Lozano, L. Di Lollo y L. Blanco completando los 90 minutos y F. Herrera ofreciendo una de las actuaciones individuales más sólidas de la jornada.
El pitazo final confirmó el 1-0 sin expulsiones para ninguno de los dos equipos. La única amonestación de Boca fue para Enner Valencia a los 90+4 minutos, mientras Sao Paulo cerró con una tarjeta amarilla para Jonathan Calleri y otra para Dorival Silvestre Júnior. El resultado reflejó un duelo de márgenes reducidos: Boca tuvo cuatro tiros de esquina contra dos, cometió seis faltas frente a ocho de su rival y bloqueó tres remates, por uno de Sao Paulo. La ventaja permaneció intacta desde el gol de Merentiel hasta el final, después de que la revisión del VAR mantuviera abierto el partido, pero no modificara el desenlace.